Cuando su bebé tiene una alergia alimentaria y luego ingiere ese alimento, su cuerpo reacciona como si dicho alimento intentara causarle daño. Por lo tanto, el cuerpo de su bebé se defiende desencadenando una reacción alérgica. Una reacción leve no es agradable, pero no es peligrosa. Una reacción grave puede ser mortal.
Los alimentos que tienen mayor probabilidad de provocar una alergia también se conocen como alérgenos alimentarios. Estos alimentos de alto riesgo de alergia incluyen:
- Leche.
- Huevos.
- Cacahuate.
- Soya.
- Trigo.
- Frutos secos.
- Marisco.
- Pescado.
- Sésamo.
Las alergias suelen ser hereditarias. Su hijo tiene más probabilidades de padecer una alergia alimentaria si otros miembros de su familia padecen alergias, como la rinitis alérgica, el asma o una alergia alimentaria.
Es posible que su bebé tenga más probabilidades de padecer alergias alimentarias si ya muestra síntomas de alergia. Algunos de estos síntomas son salpullidos o comezón en la piel, congestión o secreción nasal, estornudos, tos o sibilancias.