Los adolescentes con parálisis cerebral pueden ser más propensos a sufrir otros problemas de salud a medida que crecen. Pueden presentar problemas de vejiga e intestinos, como estreñimiento. Es posible que les resulte más difícil comer y tragar. Esto puede provocar atragantamientos, cambios en el apetito y dificultades para obtener los nutrientes que necesitan para mantenerse sanos.
Los adolescentes con parálisis cerebral pueden tener problemas de visión o de audición. Además, pueden tener dificultades para dormir. Algunos adolescentes con parálisis cerebral tienen curvaturas en la columna vertebral (escoliosis). Si esta curvatura es grave, puede provocar dolor y dificultar la respiración. Los adolescentes con parálisis cerebral también pueden tener problemas en el desarrollo óseo. Otros problemas incluyen las convulsiones y la discapacidad intelectual. Sin embargo, estos problemas son más frecuentes en los adolescentes con tipos graves de parálisis cerebral.
Los adolescentes con parálisis cerebral también pueden tener un mayor riesgo de sufrir determinadas afecciones de salud, tales como:
- Afecciones de salud mental, como la ansiedad y la depresión.
- Enfermedades pulmonares, como la neumonía y el asma.
- Trastorno del espectro autista.