Tener que atender continuamente a su ser querido puede dejarlo frustrado, triste o agotado. Esto no es un signo de que está haciendo algo mal. Es completamente normal. Sin embargo, preste atención a los síntomas de la depresión. Por ejemplo
- Sentimientos de tristeza, culpa, cansancio o desesperanza la mayor parte del tiempo
- Dificultad para dormir o exceso de sueño
- Pérdida de interés en actividades
- Comer demasiado o no comer lo suficiente
Si observa alguno de estos síntomas en sí mismo o en su ser querido, consulte con un proveedor. La depresión puede y debe tratarse.